Atendiendo al clamor de una
plebea, y siendo que vuestra Majestad es también sensible a los pesares del vulgo, decrétase que queda estricta, total y absolutamente prohibido el uso de la "música de reggeatón" o simil como música funcional o cadena interminable en cualquier ámbito del condado, y en especial en vehículos todados, teléfonos móviles y supermercados.
Quien desoyera esta regla será objeto de acto de justicia in situ, que en los primeros casos quedará a juicio del vulgo circundante, y en el último de los citados casos consistirá en recibir batazos a diestra y siniestra, propinados por un vulgar u oficial de justicia, imitando el estilo "undía de furia" de Michael Douglas (o, en el peor de los defectos, "mostrador de cadena disquera" de Andrés Calamaro)